Método

NUESTROS PROCESOS DE TRABAJO PARA GARANTIZAR LA CALIDAD

CALIDAD

  • PROCESO DE TRADUCCIÓN: Siempre colaboramos con traductores nativos y validados por nosotros. Nuestro equipo dispone de herramientas de traducción asistida por ordenador que dan apoyo en este proceso pero que, ni por asomo, pueden sustituir a un profesional. Bueno, eso si se quieren hacer las cosas bien. Para el resto, siempre está el Traductor de Google, que ojo!, te puede sacar de algún apuro puntual, pero en absoluto lo recomendamos si quieres un texto comprensible.
  • PROCESO DE CORRECCIÓN: Otros lingüistas que conocen tanto el idioma de origen como el de destino, y que no han intervenido como traductores en ese proyecto, son responsables del proceso de revisión. Trabajan conjuntamente con los traductores nativos, resolviendo dudas, buscando las soluciones más adecuadas y ayudan a pulir los textos finales. Este paso marca la diferencia en muchas ocasiones.
  • GLOSARIOS: cuando el proyecto lo requiere, generamos un glosario y una memoria de traducción. Ambos archivos son propiedad intelectual del cliente y puede disponer de ellos cuando los necesite. No nos quedamos con las cosas que no son nuestras, eso lo aprendimos de pequeñitas.

FLUJO DE TRABAJO

CERTIFICACIÓN NORMA ISO 9001:2008

Anualmente tenemos auditorías internas para certificar la calidad de nuestro sistema de gestión conforme a la norma ISO 9001:2008. Lo hacemos para asegurar la calidad que ofrecemos y la eficiencia interna.

Si conoces la norma ISO 9001:2008, sabrás que establece una serie de directrices que deben respetarse para garantizar la calidad de los servicios. Seguidamente, las más relevantes para el cliente:

 

  • Los plazos de entrega acordados son sagrados.
  • Os escuchamos y eso significa que cumplimos con vuestros requisitos en cuanto a formato, uso de glosarios, terminología, etc.
  • Sabemos callar. Preservamos la confidencialidad de toda la información proporcionada por el cliente.
  • Evaluación y formación del equipo interno. Los seleccionamos con cuidado y atención a su perfil, pero sobre todo a su actitud.
  • Cumplimiento con las leyes y normas generales aplicables (riesgos laborales, protección de datos, etc.).
  • El proceso de selección y validación de los traductores externos es muy riguroso y exhaustivo. Conscientes de que son un proveedor crítico, copiamos el modelo de evaluación de la Norma de calidad ISO 17100:2015 para proveedores de servicios de traducción, que es sumamente completo. En un primer paso, se analiza el curriculum del candidato y se le realizan varios tipos de pruebas para establecer su nivel de calidad y su especialidad. Posteriormente se realiza una evaluación continuada de los traductores que han sido validados a partir de todos sus trabajos. Por último, nosotras les ofrecemos apoyo, comunicación clara, tarifas dignas, educación y buen humor; y eso marca muchas veces la diferencia. Son “talento” no “recursos”.
  • Gestión de incidencias internas y de las reclamaciones de los clientes. Se registran, se analizan y se toman acciones para minimizar los riesgos de que pueda volver a ocurrir. Aprendemos mucho con este proceso.
  • Establecer indicadores y medirlos respecto del objetivo. Para conocernos mejor, tenemos indicadores de productividad, de finanzas, de calidad y comerciales.
  • Seguimiento de la satisfacción de los clientes. Llamamos personalmente a nuestros clientes para conocer su opinión sobre cómo les tratamos, el servicio que reciben y nuestros precios. Hasta la fecha, ¡los resultados de la encuesta han sido siempre excelentes! Cuesta mucho tiempo recopilar los datos, pero la verdad es que los resultados nos sientan de maravilla.

 

Estamos trabajando para adaptarnos a la nueva norma ISO 9001:2015, pero no nos va a costar, ya que tenemos nuestras debilidades y amenazas identificadas (junto con nuestras fortalezas y oportunidades). Además, contamos con un plan estratégico que vamos adaptando y unos objetivos anuales que tenemos muy presentes y están colgados en las paredes del despacho.